Jennifer López, pasando sus vacaciones en la Costa Azul, en Capri para ser más exactos, invitada por Domenico Dolce y Stefano Gabbana, que la llevaron a ella y a su marido a darse un baño, en su yate, lejos de las miradas indiscretas.
Pero miradas indiscretas hay en todas partes, incluso en medio del mar, así hemos podido ver a una J Lo, irreconocible sin maquillaje, ancha muy ancha y con antiestéticos michelines, que el Photoshop, no pudo arreglar, y de ahí a la celulitis en el trasero hay un paso, como del amor al odio.
Vía: canalrosa













Para mi le sobra “culo”
Un saludo
Nela
Nela, para mi, te falta cerebro
No sean envidiosas, ella lo tiene todo maravillosamente excitante.
QUE COLITA