Se conocieron por internet: estaban hartos de sus respectivos matrimonios y se dedicaron a intercambiar mensajes, a seducir. El la llamaba Azúcar; él era el Príncipe de la Satisfacción. ¿Cuánto tiempo estuvieron así? No se sabe. Lo cierto es que un día decidieron verse las caras, conocerse. La relación era seria y tenían que dar [...]